Cómo usar este checklist
Las siguientes listas están organizadas según los momentos en que el gestor más necesita verificar la operación: la implementación del contrato, la rutina diaria, la rutina mensual y la revisión del contrato.
No todos los puntos se aplican a todos los edificios. El valor del checklist está en recordar lo que suele olvidarse y en abrir una conversación objetiva con la empresa contratada.
Una sugerencia es convertir cada lista en un formulario simple, con espacio para observaciones y para la fecha de la verificación. Así el historial queda registrado y sirve de base para las reuniones con la empresa contratada.
Implementación del contrato
En las primeras semanas, la atención debe centrarse en la base de la operación:
- ¿Se hizo en campo y se validó el levantamiento de ambientes, áreas y flujos?
- ¿El plan de trabajo define tareas, frecuencias y horarios por ambiente?
- ¿Están disponibles los procedimientos operativos estándar (POE) de las actividades principales?
- ¿El personal pasó por la inducción y la capacitación sobre las normas del lugar?
- ¿Se entregaron los equipos de protección, uniformes y credenciales, y son adecuados?
- ¿Llegaron los productos, utensilios y equipos según lo previsto?
- ¿Está definido el canal de solicitudes y se dio a conocer a los usuarios?
- ¿Se acordaron por escrito los indicadores y las metas de SLA (acuerdo de nivel de servicio)?
- ¿Todos tienen claros los contactos del supervisor y del responsable del contrato?
- ¿Está definido quién se encarga de las tareas que quedan en el límite entre servicios?
Rutina diaria
En el día a día, el foco es asegurar que lo básico se cumpla:
- ¿Todos los puestos están cubiertos en los horarios previstos?
- ¿Se revisaron los sanitarios y las áreas de alto tránsito antes y durante los horarios pico?
- ¿Hay papel, jabón y demás insumos en los puntos de uso?
- ¿Se retiraron los residuos y se llevaron al lugar de almacenamiento correcto?
- ¿Las solicitudes abiertas se están atendiendo en el plazo acordado?
- ¿Hubo algún accidente, incidente o evento de seguridad que deba registrarse?
- ¿Recepción y portería recibieron la información sobre visitas, entregas y proveedores del día?
- ¿Se derivaron los problemas de mantenimiento señalados por los equipos?
Rutina mensual
Una vez al mes, conviene mirar la operación con más perspectiva:
- ¿Se presentaron y discutieron con la empresa contratada los indicadores del período?
- ¿Se cumplió el cronograma de actividades periódicas, como el lavado de pisos, vidrios y áreas altas?
- ¿El consumo de materiales es coherente con lo previsto?
- ¿Hay quejas repetidas en el mismo ambiente o en el mismo horario?
- ¿Se concluyeron los planes de acción del mes anterior?
- ¿El personal realizó las capacitaciones y actualizaciones programadas?
- ¿Las máquinas y equipos recibieron el mantenimiento preventivo previsto?
- ¿Se entregaron los documentos laborales y de seguridad exigidos en el contrato?
Revisión del contrato
Periódicamente, y siempre antes de una renovación, evalúe si el contrato todavía corresponde a la realidad:
- ¿Cambió el uso de los espacios desde la implementación, con nuevas áreas, turnos o cantidad de personas?
- ¿La dotación de personal sigue siendo adecuada?
- ¿Los indicadores elegidos todavía miden lo que importa?
- ¿Se cumplieron las metas de SLA de forma consistente a lo largo del período?
- ¿Hay servicios que podrían integrarse para simplificar la gestión?
- ¿Los equipos, productos o sistemas de higiene necesitan actualizarse?
- ¿Siguen vigentes las certificaciones y los documentos exigidos a la empresa contratada?
- ¿Qué dicen los usuarios del edificio sobre el servicio?
Del checklist a la conversación
Un checklist solo funciona si se usa con regularidad y si las respuestas se convierten en acciones. Registre lo que encontró, compártalo con la empresa contratada y haga el seguimiento de las correcciones en la reunión siguiente.
- Con el tiempo, adapte las listas
Incluya los puntos que más problemas generan en su edificio y quite lo que no tenga sentido. Un checklist ajustado a la propia operación es una de las herramientas más simples que puede tener un gestor de facilities, y una de las que más ayudan a evitar sorpresas.